En primer lugar, desmintió los anuncios del Gobierno nacional que señalaban que se trata de la mejor temporada de los últimos 25 años y que Villa Gesell alcanza una ocupación del 95%. Además, explicó que para tener una visión completa del panorama no basta con analizar únicamente el nivel de ocupación, que actualmente tiene un piso cercano al 70%, ya que también es necesario considerar el consumo y otros indicadores clave.
“Cuando generalmente se mide solo la ocupación, se esconden otras estadísticas. Hay que analizar el nivel de consumo y el gasto promedio diario, que hoy están bajos. En diálogo con el sector gastronómico, nos manifiestan que la cantidad de cubiertos diarios está por debajo de lo necesario para lo que se espera de una temporada alta”, sostuvo.
Por otro lado, explicó la modalidad actual de las estadías: “El promedio oscila entre tres y siete días como máximo. Son estadías cortas, lo que se refleja en una ocupación del 70% en Villa Gesell y entre el 82% y el 85% en las localidades del sur”.
Además, se refirió a los picos de ocupación: “Hay concentración en determinadas fechas, como fin de año, el fin de semana largo de noviembre y se espera un comportamiento similar para Carnaval. Nosotros estamos en contacto permanente con el sector turístico, pero nos faltan datos del INDEC, que fueron retirados, y eso dificulta el trabajo. Sin esos datos oficiales, muchas veces hay que ir anticipando escenarios y prediciendo qué puede suceder”.
“Para Villa Gesell es fundamental contar con una buena temporada de verano para poder sostener la temporada baja y el resto del año a nivel comercial”, detalló.
Por último, explicó que la dinámica de las reservas no pudo trasladarse a un ajuste de precios interanual: “Existe una pérdida de rentabilidad para el prestador, que tuvo que sostener sus precios y ofrecer tarifas competitivas, lo que también les genera un impacto económico significativo”.
Tanto para el Municipio como para el Gobierno provincial, se trata de una temporada de verano atravesada por un escenario adverso y un contexto difícil, que golpea al turismo local y obliga a redoblar esfuerzos para fortalecer y sostener la actividad turística en Villa Gesell y en toda la provincia.