Se trata de la profesora Analía Pérez, quien desde hace dos décadas se dedica a formar grupos de baile en la ciudad.
Profesora, bailarina y coreógrafa, Analía comenzó a vincularse con la danza desde niña, acompañada por el apoyo de su madre y su padre. Se formó durante seis años en una academia y, al llegar a Villa Gesell, inició clases en la Casa de la Cultura con docentes que recuerda con afecto: Nelly y Adrián Raval y la Guardia del Bosque. “Me ayudaron a ver que me gustaba la enseñanza”, rememora.
Tras esa primera experiencia, continuó capacitándose en Mar del Plata y luego regresó a la ciudad para comenzar su camino profesional. En 2008 inició su labor como profesora de danzas en la Casa de la Cultura, con grupos de hasta 60 personas. Su memoria recorre los comienzos del histórico local Homero Manzi: “Al principio no había espejos, nada. Con un grupo de profes hicimos un show a beneficio para comprarlos”, recuerda.
En 2020 decidió profundizar su formación en una reconocida academia, especializándose en coreografía y creación de piezas competitivas. “Mi sueño era tener mi propio estudio y se dio pasada la pandemia”, relata sobre la motivación que impulsó un giro en su carrera. Luego de realizar un videoclip con el apoyo de la Municipalidad, su grupo Mix Dance fue reconocido en un certamen latinoamericano, lo que terminó de alentar la apertura de su propia academia. En cada paso, Analía destaca el respaldo recibido por las distintas gestiones de Cultura.
Hoy, a casi 20 años de aquellos talleres municipales, continúa formando a jóvenes y adultos, y participa con su grupo en las celebraciones del calendario cultural geselino, como ocurrió recientemente en la Chocogesell.
“Tengo la dicha de haber formado profesores, de recibir siempre el apoyo de mi marido, de mis hijos, de la ciudad y su gente”, expresa con gratitud al repasar su trayectoria. Actualmente, además de la danza, comparte en algunas de sus clases el Método Barre, que fusiona pilates, yoga y barra, con la convicción de seguir expandiendo lo que más la apasiona.
“El baile ayuda a sanar, a canalizar, a cambiar el día, a bajar la tensión y a motivar a tantas jóvenes”, asegura Analía, quien celebra con entusiasmo y gratitud estas dos décadas dedicadas al arte y la enseñanza en Villa Gesell.
#somosgesell